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20130402

10110001

Alguna gente se reía al ver su cambio, pero él los dejaba reír y les hacía poco caso; porque era lo suficientemente sabio para entender que nunca paso nada bueno sobre este planeta, ante lo cual, al principio, la gente no se riera. Y, como sabía que tales personas estarían ciegas de todas maneras, le daba lo mismo que arrugaran sus ojos al reírse o que manifestaran la enfermedad en formas menos atractivas. Su propio corazón reía, y esto era suficiente para él.

Importado de "Canción de Navidad"

20130325

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-Espíritu -dijo Scrooge, con un interés que nunca antes había sentido-, dime si Timmy va a vivir.
-Veo una silla vacía -replicó el Fantasma- en el pobre rincón de la chimenea, y una muleta sin dueño, cuidadosamente conservada. Si esas sombras no son alteradas por el futuro, el niño va a morir.
-¡No, no! -dijo Scrooge-. ¡Oh, no! ¡Bondadoso Espíritu! Dime que se salvará.
-Si esas sombras no son alteradas por el Futuro, ningún otro de mi raza -replicó el Fantasma- va a encontrarlo aquí. ¿Y Qué con eso? Si prefiere morir, mejor que lo haga y disminuya el exceso de población.
Scrooge, lleno de arrepentimiento y de pena, bajó la cabeza al escuchar sus propias palabras citadas por el Espíritu.
-Hombre - dijo el Fantasma-, si tienes corazón  humano y no de piedra, evita esas palabras malvadas hasta que hayas descubierto Cuál es ese exceso y Dónde se encuentra.

Importado de "Canción de Navidad"

20130320

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El aire estaba lleno de fantasmas que deambulaban de un lado a otro y que gemían a medida que avanzaban.  Al igual que el fantasma de Marley, todos llevaban cadenas; unos pocos-quizás, el gabinete de algún mal gobierno- estaban encadenados juntos; ninguno era libre. A muchos, Scrooge los había conocido personalmente cuando estaban vivos. En especial, había tenido bastante trato con un viejo fantasma de chaleco blanco, con una enorme caja de caudales encadenada al tobillo, que lloraba de pena por no poder ayudar a una infeliz mujer con un niño que veía abajo, sentada en el escalón de una puerta. Estaba claro que la desgracia de todos consistía en que deseaban intervenir para bien en las vidas de los hombres y habían perdido, para siempre, la capacidad de hacerlo.

Importado de "Una canción de Navidad"

20130317

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¡El viejo Marley estaba tan muerto como el clavo de una puerta!
¡Cuidado! No estoy diciendo que yo conozca por experiencia propia lo que tiene de particularmente de muerto el clavo de una puerta. Personalmente, me hubiera inclinado a considerar el clavo de un ataúd como la pieza de ferretería más muerta que se puede obtener en ese tipo de comercios. Pero el dicho refleja la sabiduría de nuestros ancestros; qué sería de nuestro país si lo alterara. Me permitirían entonces que repita enfáticamente que Marley estaba tan muerto como el clavo de una puerta.

Importado de "Una canción de Navidad"