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20151012

Cita #258

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Importado de "EL amor en los tiempos del cólera"

20151009

11111110

  <>, concluyó el general, <>.
  <>, dijo el mariscal Sucre. <>.
  El general reaccionó con una gran vivacidad.
  <>, dijo, <>.

Importado de "El general en su laberinto"

20110208

00111100

Esa era su vida (...) y seguía siendo igual la tarde en que fue a la librería del sabio catalán y encontró a cuatro muchachos despotricadores, encarnizados en una discusión sobre los métodos de matar cucarachas en la Edad Media. El viejo librero, conociendo la afición de Aureliano por los libros que sólo había leído Beda el Venerable, lo instó con cierta malignidad paternal a que terciara en la controversia, y él ni siquiera tomó aliento para explicar que las cucacrachas, el insecto alado más antiguo sobre la tierra, era ya la víctima favorita de los chancletazos en el Antiguo Testamento, pero que como especie era definitivamente refractaria a cualquier método de exterminio, desde las rebanadas de tomate con bórax hasta la harina con azúcar, pues sus mil seiscientas tres variedades habían resistido a la más remota, tenaz y despiadada persecución que el hombre había desatado desde sus orígenes contra ser viviente alguno, inclusive el propio hombre, hasta el extremo de que así como se atribuía al género humano un instinto de reproducción, debía atribuírsele otro más definido y apremiante, que era el instinto de matar cucarachas.

Importado de "Cien años de soledad"

20110123

00110111

Recordando estas cosas mientras alistaban el baúl de José Arcadio, Úrsula se preguntaba si no era preferible acostarse de una vez en la sepultura y que le echaran la tierra encima, y le preguntaba a Dios, sin miedo, si de verdad creía que la gente estaba hecha de fierro para soportar tantas penas y mortificaciones; y preguntando y preguntando iba atizando su propia ofuscación, y sentía unos irreprimibles deseos de soltarse a despotricar como un forastero, y de permitirse por fin un instante de rebeldía, el instante tantas veces anhelado y tantas veces aplazado de meterse la resignación en el fundamento y cagarse de una vez en todo, y sacarse del corazón los infinitos montones de malas palabras que había tenido que atragantarse en todo un siglo de conformidad.
-¡Carajo! -gritó
Amarante, que empezaba a meter la ropa en el baúl, creyó que la había picado un alacrán.
-¡Donde está! -preguntó alarmada
-¿Qué?
-¡El animal! -aclaró Amaranta
Úrsula se puso un dedo en el corazón.
-Aquí -dijo

Importado de "Cien años de soledad"

20110121

00110101

(...) Arcadio encontró ridículo el formalismo de la muerte. En realidad no le importaba la muerte sino la vida, y por eso la sensación que experimentó cuando pronunciaron la sentencia no fue una sensación de miedo sino de nostalgia.

Importado de "Cien años de soledad"