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20100920

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Todo viajero es la mitad de sí mismo. No hay lugar en los aviones para llevar las cosas que lo completan. Esquinas, gestos, personas, vientos, olores, tapiales, saludos, colores y miradas no caben en las valijas.
Importado de "Crónicas del Angel Gris"


Con esta frase me despido de este libro, que insto a todos a leer dado que he dejado de citar algunas genialidades porque quedaban fuera de contexto y otras para no hartar con el mismo autor.

20100914

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Satanás: ¿Qué pides a cambio de tu alma?
Hombre: Exijo riquezas, posesiones, honores, distinciones... Y también juventud, poder, fuerza, salud... Exijo sabiduría, genio, prudencia... Y también renombre, fama, gloria y buena suerte... Y amores, placeres, sensaciones... ¿Me darás todo eso?
Satanás: No te daré nada.
Hombre: Entonces no tendrás mi alma.
Satanás: Tu alma ya es mía. (Desaparece.)

(Importado de Crónicas del Angel Gris, "El hombre que pedía demasiado")

20100827

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¿Qué virtud encierra creer en lo evidente? Cualquier papanatas es capaz de suscribir que existen las licuadoras y los adoquines. En cambio se necesita cierta estatura para atreverse a creer en lo que no es demostrable y -más aún- parece oponerse a nuestro juicio. Para lograrlo hay que aprender -como quería Descartes- a desconfiar del propio razonamiento.

Importado de "Los Hombres Sensibles, los Refutadores de Leyendas y los Reyes Magos", en "Crónicas del Angel Gris".

20100802

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Y pensemos que después de todo, aunque la victoria final sea de los Amigos del Olvido, será un triunfo sin festejo. Nadie lo recordará jamás.

(Importado de Crónicas del Angel Gris)

20100602

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"Escribo ahora este capítulo. Adivinen quién soy. Puedo escribir ahora mismo otro diferente. Soy capaz de sembrar falsas señales. Soy capaz de ocultar las verdaderas. Puedo crear un arte distinto de éste y hasta puedo ser un hombre distinto del que soy. Mi alma es un secreto inviolable, incluso para mí. Muy brujo tendrá que ser el que me la saque al sol. Vamos... atrévanse, interpreten mis textos y descubran mis fantasías eróticas. Aire, aire... No hay nada tan absurdo como la superstición de un racionalista".

(importado de "Crónicas del Angel Gris: Arte en colaboración")

20100530

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La literatura romántica postula la proximidad y aun la identidad entre el artista y la obra. De este modo, los poemas, las novelas y los cuentos son también el escritor, o al menos un mapa secreto de su alma.
(...) Lejos de todas estas consideraciones, un grupo de literatos perezosos llegó a constituir en el barrio de Flores el célebre Comité de Colaboración Artística.
Al principio sus funciones se limitaban a socorrer a narradores empantanados que acudían en busca de rimas, adjetivos o desenlaces. Más tarde, entusiasmados por ciertas ocurrencias afortunadas, llegaron a dictaminar que la creación solitaria es imposible.
Aún el más personal de los escritores se vale de aportes ajenos -sostenían. Los conocimientos previos, el lenguaje, los recuerdos y las influencias literarias son -si bien se mira- formas concretas de colaboración.
El último colaborador, tal vez el decisivo, es el lector.

(importado de "Crónicas del Angel Gris: Arte en colaboración")

20100501

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Los que no saben soñar
dicen que nunca me han visto
y hasta yo mismo sospecho
que en una de ésas, no existo.

(importado de Crónicas del Angel Gris)

20100421

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Los colectiveros de Flores dicen que entre los miles de boletos que venden hay uno - sólo uno - cuya cifra expresa el misterio del Universo. Quién conozca esta cifra será sabio.
No se sabe si el boleto ha sido vendido ya o si todavía permanece oculto en las herméticas máquinas que se usan para despacharlos.
Es posible que en este momento algún pasajero ya conozca el secreto del Cosmos. También puede haber ocurrido que la persona favorecida haya tirado el boleto sin consultar la cifra, o que la haya visto sin saber interpretarla.
En la Avenida Rivadavia hablan de un boleto rojo, que es el boleto del amor. Quien lo obtenga conseguirá la adoración de todo el mundo, o al menos la de sus compañeros de viaje. Se menciona también un boleto verde que condena a su poseedor a viajar eternamente, sin bajarse jamás del colectivo.
En la línea 86 venden el boleto de la muerte, pero se niegan a indicar cuál es su color y su número, para evitar discusiones con los usuarios. En general, puede afirmarse que todos los boletos influyen de algún modo en nuestra vida.
Los inspectores son - ante todo - funcionarios del destino que impiden gambetear a la suerte.

(Importado de Crónicas del Angel Gris)