Si le hiciéramos caso a la gramática, tendrían que haberla respetado nuestros tatarabuelos, y en progresión retrogresiva, llegaríamos a la conclusión que, de haber respetado al idioma aquellos antepasados, nosotros, hombres de la radio y la ametralladora, hablaríamos todavía el idioma de las cavernas.
(Importado de "El idioma de los argentinos"; en Aguafuertes Porteñas)
20100630
20100625
XIX
You look so fine
I want to break your heart
And give you mine...
I want to break your heart
And give you mine...
[Extraído de "You look so fine", de Garbage 2.0]
20100617
00011110
Information is not knowledge
Knowledge is not wisdom
Wisdom is not truth
Truth is not beauty
Beauty is not love
Love is not music
Music is the best
(Importado de Packard Goose, album: Joe's Garage)
Knowledge is not wisdom
Wisdom is not truth
Truth is not beauty
Beauty is not love
Love is not music
Music is the best
(Importado de Packard Goose, album: Joe's Garage)
20100613
XVIII
Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!
(Extraído de La función del arte/1)
20100608
00011101
El pastor Miguel Brun me contó que hace algunos años estuvo con los indios del Chaco paraguayo. Él formaba parte de una misión evangelizadora. Los misioneros visitaron a un cacique que tenía prestigio de muy sabio. El cacique, un gordo quieto y callado, escuchó sin pestañear la propaganda religiosa que le leyeron en lengua de los indios. Cuando la lectura terminó, los misioneros se quedaron esperando.
El cacique se tomó su tiempo. Después, opinó:
—Eso rasca. Y rasca mucho, y rasca muy bien.
Y sentenció:
—Pero rasca donde no pica.
(importado de El Libro de los Abrazos)
El cacique se tomó su tiempo. Después, opinó:
—Eso rasca. Y rasca mucho, y rasca muy bien.
Y sentenció:
—Pero rasca donde no pica.
(importado de El Libro de los Abrazos)
20100605
00011100
Todos los individuos de existencia más o menos complicada que he conocido habían leído. Leído, desgraciadamente, mucho.
(Importado de "Aguafuertes Porteñas: La inutilidad de los libros")
En realidad, el texto completo merece citarse.
(Importado de "Aguafuertes Porteñas: La inutilidad de los libros")
En realidad, el texto completo merece citarse.
20100602
00011011
"Escribo ahora este capítulo. Adivinen quién soy. Puedo escribir ahora mismo otro diferente. Soy capaz de sembrar falsas señales. Soy capaz de ocultar las verdaderas. Puedo crear un arte distinto de éste y hasta puedo ser un hombre distinto del que soy. Mi alma es un secreto inviolable, incluso para mí. Muy brujo tendrá que ser el que me la saque al sol. Vamos... atrévanse, interpreten mis textos y descubran mis fantasías eróticas. Aire, aire... No hay nada tan absurdo como la superstición de un racionalista".
(importado de "Crónicas del Angel Gris: Arte en colaboración")
(importado de "Crónicas del Angel Gris: Arte en colaboración")
20100530
00011010
La literatura romántica postula la proximidad y aun la identidad entre el artista y la obra. De este modo, los poemas, las novelas y los cuentos son también el escritor, o al menos un mapa secreto de su alma.
(...) Lejos de todas estas consideraciones, un grupo de literatos perezosos llegó a constituir en el barrio de Flores el célebre Comité de Colaboración Artística.
Al principio sus funciones se limitaban a socorrer a narradores empantanados que acudían en busca de rimas, adjetivos o desenlaces. Más tarde, entusiasmados por ciertas ocurrencias afortunadas, llegaron a dictaminar que la creación solitaria es imposible.
Aún el más personal de los escritores se vale de aportes ajenos -sostenían. Los conocimientos previos, el lenguaje, los recuerdos y las influencias literarias son -si bien se mira- formas concretas de colaboración.
El último colaborador, tal vez el decisivo, es el lector.
(importado de "Crónicas del Angel Gris: Arte en colaboración")
(...) Lejos de todas estas consideraciones, un grupo de literatos perezosos llegó a constituir en el barrio de Flores el célebre Comité de Colaboración Artística.
Al principio sus funciones se limitaban a socorrer a narradores empantanados que acudían en busca de rimas, adjetivos o desenlaces. Más tarde, entusiasmados por ciertas ocurrencias afortunadas, llegaron a dictaminar que la creación solitaria es imposible.
Aún el más personal de los escritores se vale de aportes ajenos -sostenían. Los conocimientos previos, el lenguaje, los recuerdos y las influencias literarias son -si bien se mira- formas concretas de colaboración.
El último colaborador, tal vez el decisivo, es el lector.
(importado de "Crónicas del Angel Gris: Arte en colaboración")
20100516
00011001
Nadie se preocupaba, excepto unos pocos filósofos. La raza humana estaba demasiado entretenida saboreando la libertad recién descubierta como para mirar más allá de los placeres del presente. La utopía había llegado al fin, y no habia sido atacada aún por el enemigo supremo de todas las utopías...el aburrimiento.
(Importado de El Fin de la Infancia)
(Importado de El Fin de la Infancia)
20100513
XVII
Allí están,
allí estaban
las trashumantes nubes,
la fácil desnudez del arroyo,
la voz de la madera,
los trigales ardientes,
la amistad apacible de las piedras.
Allí la sal,
los juncos que se bañan,
el melodioso sueño de los sauces,
el trino de los astros,
de los grillos,
la luna recostada sobre el césped,
el horizonte azul,
¡el horizonte!
con sus briosos tordillos por el aire...
¡Pero no!
Nos sedujo lo infecto,
la opinión clamorosa de las cloacas,
los vibrantes eructos de onda corta,
el pasional engrudo
las circuncisas lenguas de cemento,
los poetas de moco enternecido,
los vocablos,
las sombras sin remedio.
[Extraído de Testimonial]
20100509
00011000
-¿Pero usted había previsto que algún día llegaría a ser como Judas?
-No, pero ahora estoy tranquilo. Iré por la vida como si fuera un muerto. Así veo la vida, como un gran desierto amarillo.
-¿No le preocupa esta situación?
-¿Para qué? Es tan grande la vida. Hace un momento me pareció que lo que había hecho estaba previsto hace diez mil años; después creí que el mundo se abría en dos partes, que todo se tornaba de un color más puro y los hombres no éramos tan desdichados.
-¿Le parece a usted?
-Sí, alguna vez sucederá eso...sucederá, que la gente irá por la calle preguntándose los unos a los otros: ¿Es cierto esto, es cierto?
(Importado de "El juguete rabioso")
-No, pero ahora estoy tranquilo. Iré por la vida como si fuera un muerto. Así veo la vida, como un gran desierto amarillo.
-¿No le preocupa esta situación?
-¿Para qué? Es tan grande la vida. Hace un momento me pareció que lo que había hecho estaba previsto hace diez mil años; después creí que el mundo se abría en dos partes, que todo se tornaba de un color más puro y los hombres no éramos tan desdichados.
-¿Le parece a usted?
-Sí, alguna vez sucederá eso...sucederá, que la gente irá por la calle preguntándose los unos a los otros: ¿Es cierto esto, es cierto?
(Importado de "El juguete rabioso")
XVI
Cuando yo tenía seis años vi en un libro sobre la selva virgen que se titulaba "Historias vividas",
una magnífica lámina. Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera. En el libro se afirmaba: "La serpiente boa se traga su presa entera, sin masticarla. Luego ya no
puede moverse y duerme durante los seis meses que dura su digestión". Reflexioné mucho en ese momento sobre las aventuras de la jungla y a mi vez logré trazar con
un lápiz de colores mi primer dibujo. Mi dibujo número 1 era de esta manera:

Enseñé mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo. —¿por qué habría de asustar un sombrero?— me respondieron. Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones. Mi dibujo número 2 era así:

Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnífica carrera de pintor. Había quedado desilusionado por el fracaso de mis dibujos número 1 y número 2. Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.
[Extraído de "El Principito"]
20100501
00010111
Los que no saben soñar
dicen que nunca me han visto
y hasta yo mismo sospecho
que en una de ésas, no existo.
(importado de Crónicas del Angel Gris)
dicen que nunca me han visto
y hasta yo mismo sospecho
que en una de ésas, no existo.
(importado de Crónicas del Angel Gris)
20100428
XV
Más allá de los 50 años empezamos a morirnos poco a poco en otras muertes.
[Extraído de Burla Burlando ya van seis delante, cuento de Un Tal Lucas]
20100421
00010110
Los colectiveros de Flores dicen que entre los miles de boletos que venden hay uno - sólo uno - cuya cifra expresa el misterio del Universo. Quién conozca esta cifra será sabio.
No se sabe si el boleto ha sido vendido ya o si todavía permanece oculto en las herméticas máquinas que se usan para despacharlos.
Es posible que en este momento algún pasajero ya conozca el secreto del Cosmos. También puede haber ocurrido que la persona favorecida haya tirado el boleto sin consultar la cifra, o que la haya visto sin saber interpretarla.
En la Avenida Rivadavia hablan de un boleto rojo, que es el boleto del amor. Quien lo obtenga conseguirá la adoración de todo el mundo, o al menos la de sus compañeros de viaje. Se menciona también un boleto verde que condena a su poseedor a viajar eternamente, sin bajarse jamás del colectivo.
En la línea 86 venden el boleto de la muerte, pero se niegan a indicar cuál es su color y su número, para evitar discusiones con los usuarios. En general, puede afirmarse que todos los boletos influyen de algún modo en nuestra vida.
Los inspectores son - ante todo - funcionarios del destino que impiden gambetear a la suerte.
(Importado de Crónicas del Angel Gris)
No se sabe si el boleto ha sido vendido ya o si todavía permanece oculto en las herméticas máquinas que se usan para despacharlos.
Es posible que en este momento algún pasajero ya conozca el secreto del Cosmos. También puede haber ocurrido que la persona favorecida haya tirado el boleto sin consultar la cifra, o que la haya visto sin saber interpretarla.
En la Avenida Rivadavia hablan de un boleto rojo, que es el boleto del amor. Quien lo obtenga conseguirá la adoración de todo el mundo, o al menos la de sus compañeros de viaje. Se menciona también un boleto verde que condena a su poseedor a viajar eternamente, sin bajarse jamás del colectivo.
En la línea 86 venden el boleto de la muerte, pero se niegan a indicar cuál es su color y su número, para evitar discusiones con los usuarios. En general, puede afirmarse que todos los boletos influyen de algún modo en nuestra vida.
Los inspectores son - ante todo - funcionarios del destino que impiden gambetear a la suerte.
(Importado de Crónicas del Angel Gris)
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