20121220

10011111

-¡Buenos días! -dijo Bilbo, y esto era exactamente lo que quería decir. El sol brillaba y la hierba estaba muy verde. Pero Gandalf lo miró desde abajo de las cejas largas y espesas, más sobresalientes que el ala del sombrero, que le ensombrecía la cara.
-¿Qué quieres decir? -preguntó-. ¿Me deseas un buen día, o quieres decir que es un buen día, lo quiera yo o no; o que hoy te sientes bien; o que es un día en que conviene ser bueno?

Importado de "El Hobbit"

20121111

10011110

  -¿Cómo sale uno de la dimensión finita? -preguntó, con una breve carcajada-. Quiero decir, para empezar de una forma muy elemental, un trozo de madera es un trozo de madera, por ejemplo. Tiene largo, ancho...
  -No los tiene. Ahí es donde usted se equivoca -dijo Teddy-. Todos creen que las cosas se acaban en un cierto punto. No es así. Eso es lo que estaba tratando de decirle al profesor Peet.-Se corrió en la silla, sacó un pañuelo, una horrible cosa gris, comprimida, y se sonó-. La única razón por la cual los objetos parecen acabarse en cierto punto es porque la gente no conoce otra manera de mirarlos.

Importado de "Teddy", en "9 Cuentos"

20121106

10011110

-Tenía seis años cuando me di cuenta de que todo era Dios, y se me erizó el pelo y todo eso -dijo Teddy-. Recuerdo que era domingo. Mi hermana apenas era una criatura entonces, y estaba tomando la leche, y de repente me di cuenta d que ella era Dios y de que la leche era Dios. Quiero decir que lo que estaba haciendo era verter a Dios dentro de Dios, no sé si me entiende.

Importado de "Teddy", en "9  Cuentos"

20121103

10011101

Hoy es un día perfecto para los peces plátano.
-No veo ninguno -dijo Sybil.
Es muy posible. Sus costumbres son curiosas. Muy curiosas.
Siguió empujando el flotador. El agua le llegaba al pecho.
-Llevan una vida muy triste -dijo -. ¿Sabes lo que hacen, Sybil?
Ella negó con la cabeza.
-Bueno, te lo explicaré. Entran en un pozo que está lleno de plátanos. Cuando entran, parecen peces como todos los demás. Pero, una vez dentro, se portan como cochinos, ¿sabes? He oído hablar de peces plátano que han entrado nadando en pozos de plátanos y llegaron a comer setenta y ocho plátanos -empujó al flotador y a su pasajera treinta centímetros más hacia el horizonte -. Claro, después de eso engordan tanto que ya no pueden salir. No pasan por la puerta.
-No vayamos tan lejos -dijo Sybil. ¿Y qué pasa después con ellos?
-¿Qué pasa con quiénes?
-Con los peces plátanos.
-Bueno, ¿te refieres a después de comer tantos plátanos que no pueden salir del pozo?
-Sí - dijo Sybil
-Mira, lamento decírtelo, Sybil. Se mueren.
¿Por qué? -pregunto Sybil.
Contraen fiebre platanífera. Una enfermedad terrible.

Importado de "Un día perfecto para el pez plátano", en "9 cuentos"

20121001

10011100

  Que habría dicho uno de nuestros antepasados al ver esos bulevares iluminados con un brillo comparable al del sol, esos miles de vehículos que circulaban sin hacer ruido por el sordo asfalto de las calles, esas tiendas ricas como palacios donde la luz se esparcía en blancas irradiaciones, esas vías de comunicación amplias como plazas, esas plazas vastas como llanuras, esos hoteles inmensos donde alojaban veinte mil viajeros, esos viaductos tan ligeros; esas largas galerías elegantes, esos puentes que cruzaban de una calle a otra, y en fin, esos trenes refulgentes que parecían atravesar el aire a velocidad fantástica...

  Se habrían sorprendido mucho, sin duda; pero los hombres de 1960 ya no admiraban estas maravillas; las disfrutaban tranquilamente, sin por ello ser más felices, pues su talante apresurado, su marcha ansiosa, su ímpetu americano, ponían de manifiesto que el demonio del dinero los empujaba sin descanso y sin piedad.

Importado de "Paris en el siglo XX" (1863)

20120902

10011011

-Te verás forzado a hacer el mal allá donde vayas -dijo el anciano-. Es la condición esencial de la vida verse requerido a traicionar la propia identidad. Siempre llega el momento en que todo ser vivo debe hacerlo. Es la sombra última, la derrota de la creación: es la maldición de la obra, la maldición que se alimenta de toda la vida. Hasta en el último rincón del universo.

Importado de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"

20120703

10011010

Si Dios fuera una mujer


¿Y si Dios fuera mujer? 
pregunta Juan sin inmutarse, 
vaya, vaya si Dios fuera mujer 
es posible que agnósticos y ateos 
no dijéramos no con la cabeza 
y dijéramos sí con las entrañas. 

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez 
para besar sus pies no de bronce, 
su pubis no de piedra, 
sus pechos no de mármol, 
sus labios no de yeso. 

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos 
para arrancarla de su lontananza 
y no habría que jurar 
hasta que la muerte nos separe 
ya que sería inmortal por antonomasia 
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico 
nos contagiaría su inmortalidad. 

Si Dios fuera mujer no se instalaría 
lejana en el reino de los cielos, 
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, 
con sus brazos no cerrados, 
su rosa no de plástico 
y su amor no de ángeles. 

Ay Dios mío, Dios mío 
si hasta siempre y desde siempre 
fueras una mujer 
qué lindo escándalo sería, 
qué venturosa, espléndida, imposible, 
prodigiosa blasfemia.


Importado de "El amor, las mujeres y la vida"

20120701

10011001


Despabílate amor

Bonjour buon giorno guten morgen
despabílate amor y toma nota
sólo en el tercer mundo
mueren cuarenta mil niños por día
en el plácido cielo despejado
flotan los bombarderos y los
buitres
cuatro millones tienen sida
la codicia depila la amazonia

buenos días good morning
despabílate
en los ordenadores de la abuela
onu
no caben más cadáveres de
ruanda
los fundamentalistas degüellan a
extranjeros
predica el papa contra los
condones
havelange estrangula a maradona

bonjour monsieur le maire
forza italia buon giorno
guten morgen ernst junger
opus dei buenos días
good morning hiroshima

despabílate amor
que el horror amanece

Importado de "El amor, las mujeres y la vida"

20120630

10011000

Intensidad

Quien
pecho
abarca
loco
aprieta

Importado de "El amor, las mujeres y la vida"

20120628

10010111

  A pesar del frío, la víspera de Navidad obligaba a la gente a salir a la calle, y alrededor de la una, mientras se dirigía caminando despacio al restaurante -iba regularmente a un bar de vinos de la rue León Frot o a un restaurante chino de la avenida Parmentier- pudo comprobar que el Burguer King de la plaza estaba repleto.
  Familias enteras, cargadas de criaturas y de paquetes, hacían cola frente a las cajas o, instalados alrededor de una mesa en bancos inamovibles atornillados al piso, comían menúes idénticos en platos y vasos de cartón, aprovechando el respiro de corta duración en medio de su fatigosa carrera entre la reproducción y el consumo. Previstos rigurosamente de antemano por cuatro o cinco instituciones petrificadas que se complementan mutuamente -la Banca, la Escuela, la Religión, la Justicia, la Televisión- como un autómata por el perfeccionismo obsesivo de su constructor, el más insignificante de sus actos y el más recóndito de sus pensamientos, a través de los que estaban convencidos de expresar su individualismo orgulloso, se repiten también, idénticos y previsibles, en cada uno de los desconocidos que cruzan por la calle y que, como ellos, se han endeudado en una semana por todo el año que está por comenzar, para comprar los mismos regalos en los mismos grandes almacenes o en las mismas cadenas de las marcas registradas, que depositarán al pie de los mismos árboles adornados de lamparitas, de nieve artificial y de serpentina dorada, para sentarse después a comer en mesas semejantes los mismos alimentos supuestamente excepcionales que podrían encontrarse en el mismo momento en todas las mesas de occidente, de las que después de medianoche se levantarán, creyéndose reconciliados con el mundo opaco que los moldeó, y trayendo consigo hasta la muerte -idéntica en todos-. las mismas experiencias concedidas por lo exterior que ellos creen intransferibles y únicas, después e haber vivido las mismas emociones y haber almacenado en la memoria los mismos recuerdos.

Importado de "La pesquisa"

20120621

10010110

Aunque el último dios de Occidente se encarnó como dicen en este mundo y se hizo crucificar a los treinta y tres años, con el fin de que las grandes tiendas, los supermercados y las casas de artículos multipliquen su volumen de ventas el día de su cumpleaños, sus adoradores, que han sustituido la plegaria por la compra a crédito y la veneración de los mártires por la foto autografiada de algún jugador de fútbol, que no esperan más milagros que un viaje para dos personas en el sorteo de los juegos televisivos, habían desertado a causa del mal tiempo los únicos lugares de culto que frecuentan con regularidad y sin ningún atisbo de hipocresía, las zonas comerciales.

Importado de "La pesquisa"

20120618

10010101

Bien al abrigo en los anocheceres de invierno, en los departamentos calefaccionados contra los vidrios de cuyas ventanas venían a golpear inútilmente los copos de nieve o los puñados de lluvia helada, los que en otras épocas habían nacido para ser personas y ahora se habían transformado en meros compradores, en unidad de medida de los sistemas transnacionales de crédito, en fracciones de los puntos de audiencia de la televisión y en blanco sociológica y numéricamente caracterizado de las tandas publicitarias, absorbían, entre dos cucharadas de alimentos descongelados en el horno a microondas, con alivio injustificado y credulidad inagotable,  los comunicados pregrabados que la imagen fantomática del comisario Lautret daba la impresión ilusoria de murmurar al oído de cada uno desde las pantallas magnéticas y siempre al borde de la desintegración de los televisores. Como todos los notables de su época, Lautret sabía por otra parte que la inmensa mayoría de los habitantes de ese continente, y también sin duda de los restantes, confunde el mundo con un archipiélago de representaciones electrónicas y verbales de modo que, pase lo que pase, si es que todavía pasa algo, en lo que antes se llamaba la vida real, basta saber lo que se debe decir en el plano artificial de las representaciones para que todos queden más o menos satisfechos y con la sensación de haber participado en las deliberaciones que cambiarán el curso de los acontecimientos.

Importado de "La pesquisa"

20120530

10010100

Pronto llegaría a casa. Tylla estaría esperándolo con su hijo, y durante un tiempo podrían sentarse a orillas del canal a leer los viejos y hermosos libros, a saborear un vino suave y raro... Y hablarían y vivirían en paz hasta que los tubos de neón cayeran sobre ellos.
   Y quizá pudieran irse entonces a las montañas azules y ocultarse allí un año o dos, hasta que llegasen los turistas a sacar sus instantáneas y decir qué bonito era todo.

Importado de "La mezcladora de cemento", en "El Hombre Ilustrado"

20120522

10010011

¿Para qué recordar lo que no me sirve? - dijo Hitchcock, con los ojos muy abiertos, perdidos en el espacio-. Soy un hombre práctico. Si la Tierra no está ahí, para que yo pueda pasearme, ¿quieres que me pasee por un recuerdo? Hace daño. Los recuerdos, decía mi padre, son como puercoespines. Al diablo con ellos. No te acerques. Te lastiman. Te arruinan el trabajo. Te hacen llorar.

(...)

¿Qué clase de infancia tuviste, Hitchcock? -dijo Clemens.
-Nunca fui joven. Lo que fui o pude ser, está muerto. Volvemos a tus puercoespines, Clemens. Gracias, no quiero que me atraviesen de parte a parte. Siempre pensé que uno muere todos los días, y que los días son como cajones, ¿comprendes?, con marbetes y todo. Y no hay que volver atrás, ni levantar la tapa, pues uno muere un par de miles de veces, y eso es un montón de cadáveres, todos con una muerte distinta, y con una expresión cada vez peor. En cada uno de esos días hay un yo diferente, alguien a quien no conoces, o no comprendes, o no quieres comprender.

Importado de "Una noche o una mañana cualquiera", en "El Hombre Ilustrado"

20120521

10010010

-No hemos sido tan malos, ¿no es cierto?
-No, pero tampoco demasiado buenos. Me parece que es eso. No hemos sido casi nada, excepto nosotros mismos, mientras que casi todos los demás han sido muchas cosas, muchas cosas abominables.

Importado de "La última noche del mundo", en "El Hombre Ilustrado"

20120518

10010001

En esa orilla extrema de su vida, Hollis tenía una única pena, y sólo por eso deseaba seguir viviendo. ¿Sentían lo mismo todos los agonizantes, como si no hubiesen vivido nunca? ¿Les parecía a todos la vida algo tan inverosímil y abrupto, o únicamente a él, aquí, en este momento, con sólo unas horas por delante para pensar y deliberar?

Importado de "Calidoscopio", en "El Hombre Ilustrado"

20120510

10010000

  Nadie puede tener éxito sin suerte. Se puede tener el cerebro de Einstein, la sagacidad de un Barney Baruch y la sabiduría de un Thoreau, pero si la dama Fortuna no está de tu lado da lo mismo que te encierres en tu habitación y abras la espita del gas.
 No he hecho más que copiar esta última afirmación. Fue empleada por Schopenhauer un día que estaba cazando jabalíes en la Selva Negra. Hasta donde llegan mis conocimientos, no hay una palabra de verdad en la sentencia que acabo de enunciar (me refiero a lo de Schopenhauer), pero me siento mucho más seguro haciendo esta afirmación.

Importado de "Memorias de un amante sarnoso"

20120506

10001111

El hombre de las cavernas dejó de andar sobre sus cuatro patas, porque el mismo Emig Bilk indicó que, si se andaba sólo con los pies, se necesitaba únicamente un par de zapatos en lugar de dos. De este modo, aquel genio primitivo que había descubierto a las mujeres inventó también el ahorro, una consecuencia lógica y necesaria en aquellos tiempos lejanos, como lo es igualmente hoy en día.

Importado de "Memorias de un amante sarnoso"

20120319

10001110

Mirá, si se nació oveja hay que vivir oveja, y el águila precisa sitio para decolar a fondo. Yo podré tener la forma de la lata en que me han envasado desde que Jesús se convirtió en el tercer ojo de los occidentales; pero una cosa es la lata y otra la sardina. Creo saber cuál es mi lata; ya es bastante para distinguirme de ella.
-De distinguirla a escaparse...
-No sé si es posible escaparme -dijo Juan-. Pero sé que mi deber para conmigo es hacerlo. Aquí los resultados cuentan menos que las acciones.
-Tu deber para contigo -murmuró Clara-. ¿Sólo con vos mismo para realizarte?
-Solo cuento conmigo, y aún así en pequeña parte -dijo Juan-. De mí tengo que descontar al enemigo, a ese que fue criado para que matara mi parte libre. A ese que debía ser bueno, querer mucho a su papito, y no treparse en las sillas o en los zapatos de las visitas. Cuento con tan poco de mí mismo; pero ese poco vela, está atento. Baudelaire tenía razón, cronista; es Caín, el rebelde, el libre, quien debe cuidarse del blandísimo, del viscoso y bien educado Abel.

Importado de El Examen

20120312

10001101

La mujer de un amigo se había soñado muerta, enterrada al modo de La Extraña Aventura de David Grey; desde su cristalina profundidad veía los rostros que la lloraban, inclinándose sobre la tumba. Todo ocurría en una gran serenidad y aunque ella hubiese querido gritar, decir que estaba, no viva, no la de antes,
que estaba ahí, solamente,
y que veía,
la mecánica de la fosa no la dejaba. Entonces vio como su madre, llorándola siempre, plantaba un rosal sobre su tumba; desde la vítrea hondura lo observaba todo. Y su madre se fue, pero no la planta; la planta crecía, y su raíz bajó, creciendo, como una espada blanca. La sintió llegar hasta ella, y atravesarle el pecho.

Importado de El Examen

20120311

10001100

-Lo hemos pensado bien y es demasiado horrible. No queremos colonizar vuestra Tierra.
-¿El qué es demasiado horrible, Jeannie?
-La Tierra. El humo, los asesinatos, el aire contaminado, el agua contaminada, la comida contaminada, el odio, la desesperación, todo. Lo único bonito de la Tierra son los animales y ahora los están exterminando, pronto desaparecerán, a excepción de las ratas domésticas y los caballos de carreras. Es tan triste que no me extraña que bebas tanto.
-Sí, Jeannie. Y no te olvides de nuestras centrales nucleares.
-Sí, me parece que os habéis hundido hasta el cuello.
-Sí, podemos desaparecer en dos días o durar mil años más. No sabemos qué pasará, por eso es tan difícil que haya algo que le importe a la mayoría de la gente.

Importado de Pulp

20120309

10001011

-Ya sé, una muertecita liviana, sin consecuencias -dijo Juan-. Pero viejo, ése es el gran prestigio del dormir, la perfección del apoliyo. Vacaciones de sí mismo, no ver y no verse. Perfecto, che
-Puede ser. De todos modos uno se adhiere tan moluscamente a sí mismo que aun medio dormido resulta difícil hacerse la zancadilla. A mí, por ejemplo, me pasa levantarme a las cuatro de la mañana para mear, consecuencia inevitable de quedarme mateando hasta tarde. Cuando me meto de nuevo a la cama noto que el cuerpo, por su sola cuenta (-¡Busca el huequito caliente! -gritó Stella), justito, querida, busca el hueco caliente, su calco, comprendés, su huella viva. Los pies en el rinconcito tibio, el hombre en su nicho abrigado...No hay caso, viejo, no en vano creemos que A es A.
-La única que busca un sitio fresco es la cabeza -dijo Juan-, lo que prueba que es la parte pensante de la persona.

Importado de El Examen

20120305

10001010

HIGGINS.- ¿Habría sido creado el mundo alguna vez, si su hacedor se hubiese preocupado de no provocar dificultades? Crear vida significa ocasionar dificultades. Hay una sola forma de evitarlas: matando. Advertirás que los cobardes siempre piden a gritos que se mate a la gente que provoca dificultades.

Importado de Pigmalión

20120301

10001001

Casi siempre lo mejor de la vida consistía en no hacer nada en absoluto, en pasar el rato reflexionando, rumiando sobre ello. Quiero decir que pongamos que uno comprende que todo es absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es absurdo y la conciencia de ellos es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista.

Importado de Pulp

20120228

10001000

-Stella, corazón -dijo Andrés-. Estamos a salvo de la nada.
-¿De la nada?
-Sí, Stella. A salvo, y no lo sabíamos. Yo no lo sabía bien y ahora empiezo a vivirlo. A salvo, a salvo. Stella, la nada es para los demás. Para ese que está muerto en una librería. Para ése, que ya no la puede negar. Pero tampoco es la nada puesto que él ya no es. Irrenunciablemente no somos la nada, no tenemos que ver con ella. No se mezcla con nosotros. Cuando cedemos como lo que somos, entonces ella avanza, pero no es nosotros. Inútil buscar palabras. Si dejamos de cantar parece que el silencio cae sobre la música, pero es mentira, Stella. Tampoco hay silencio. Solamente hay o no hay música No aceptes nunca la idea del silencio.

Importado de El Examen

20120227

10000111

HIGGINS.- Lo que la gente piensa que debería pensar ya es bastante malo, como Dios bien lo sabe. Pero lo que realmente piensa es espantoso. ¿Le parece que sería agradable que dijese lo que yo realmente pienso?

Importado de Pigmalión

20120210

10000110

Lo "prohibido" no es algo eterno; puede variar. También hoy cualquiera puede acostarse con una mujer si antes ha ido al sacerdote y se ha casado con ella. En otros pueblos es de otra manera. Por eso cada uno tiene que descubrir por sí mismo lo que le está prohibido. Se puede ser un gran canalla y no hacer jamás algo prohibido. Y viceversa. Probablemente es una cuestión de comodidad. El que es demasiado cómodo para para pensar por su cuenta y erigirse en su propio juez, se somete a las prohibiciones, tal como las encuentra. Eso es muy fácil. Pero otros sienten en sí su propia ley; a esos les están prohibidas cosas que los hombres de honor hacen diariamente y les están permitidas otras que normalmente están mal vistas. Cada cual tiene que responder de sí mismo.

Importado de Demian

20120206

10000101

Éste es uno de los puntos en los que aparecen con toda claridad los fallos de nuestra religión. El Dios del Antiguo y Nuevo Testamento es, en efecto, una figura extraordinaria; pero no es lo que debe representar. Él es lo bueno, lo noble, lo paternal, lo hermoso, y, también, lo elevado y lo sentimental. ¡De acuerdo! Sin embargo, el mundo se compone de otras cosas; y éstas se adjudican simplemente al diablo, escamoteando y silenciando toda una mitad del mundo. Se venera a Dios como padre de la vida, negando al mismo tiempo la vida sexual, sobre la que se basa la vida misma, declarándola diabólica y pecaminosa. No tengo nada en contra de que se venere al Dios Jehová. ¡En absoluto! Pero opino que deberíamos santificar y venerar al mundo en su totalidad, no sólo a esa mitad oficial, separada artificialmente. Por lo tanto, deberíamos tener un culto al demonio junto al culto divino. Sería lo justo. O si no, habría que crear un dios que integrara en sí al diablo y ante el que no tuviéramos que cerrar los ojos cuando suceden las cosas más naturales de la vida.

Importado de Demian

20120201

10000100

Vuelve a leer la historia y analízala bien; verás que tiene un sabor falso. Me refiero a los dos ladrones. ¡Es grandioso el cuadro de las tres cruces erguidas allá, sobre la colina! ¿Para qué nos vienen con la historia sentimental del buen ladrón? Primero fue un criminal y cometió Dios sabe cuántos delitos; después se desmorona y celebra verdaderos festines de arrepentimiento y contrición. ¿Me puedes decir qué sentido tiene ese arrepentimiento a dos pasos de la tumba? No es más que la típica historia de curas, dulzona, falsa y sentimentalona con fondo muy edificante. Si hoy tuvieras que escoger de entre los dos hombres a uno como amigo, o tuvieras que decidirte por uno para darle tu confianza, seguro que no elegirías a ese converso llorón. No, elegirías al otro, que es todo un hombre y tiene carácter; le importa tres pitos la conversión, que, dada su situación, no puede ser más que palabrería, y sigue su camino hasta el final, sin renegar en el último momento cobardemente del demonio que le había ayudado hasta entonces. Es un tipo de carácter, y los hombres con carácter quedan siempre malparados en la Biblia.

Importado de Demian

20120130

10000011

Si no fuésemos algo más que individuos aislados, si cada uno de nosotros pudiese realmente ser borrado por completo del Mundo por una bala de fusil, no tendría ya sentido alguno relatar historias. Pero cada uno de los hombres no es tan sólo el mismo; es también el punto único, particularísimo, importante siempre y singular, en el que se cruzan los fenómenos del Mundo, sólo una vez de aquel modo y nunca más.

Importado de Demian

10000010

20120123

10000001

(...) who in the Bible besides Jesus knew -knew- that we´re carrying the Kingdom of Heaven around with us, inside, where we´re all too goddam stupid and sentimental and unimaginative to look? You have to be a son of God to know that kind of stuff.

Importado de Franny and Zooey

10000000

Los nazis alemanes y los comunistas rusos se acercaban mucho a nosotros por sus métodos, pero nunca tuvieron el valor de reconocer sus propios motivos. Pretendían, y quizá lo creían sinceramente, que se habían apoderado de los mandos contra su voluntad y para un tiempo limitado y que a la vuelta de la esquina, como quien dice, había un paraíso donde todos los seres humanos serían libres e iguales Nosotros no somos así. Sabemos que nadie se apodera del mando con la intención de dejarlo. El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura. El objeto de la persecución no es más que la persecución misma. La tortura sólo tiene como finalidad la misma tortura. Y el objeto del poder no es más que el poder.

Importado de 1984

20120121

01111111

"We´re freaks, that´s all. Those two bastards got us nice and early and made us into freaks with freakish standars, that´s all. We´re the Tatooed Lady, and we´re never going to have a minute´s peace, the rest of our lives, till everybody else is tattooed too."

Importado de Franny and Zooey

20120120

01111110

Estaba solo. El pasado había muerto, el futuro era inimaginable. ¿Que certidumbre podía tener él de que ni un solo ser humano estaba de su parte? Y ¿cómo iba a saber si el dominio del Partido no duraría siempre? Como respuesta, los tres eslóganes sobre la blanca fachada del Ministerio de la Verdad, le recordaron que:

LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA

Importado de "1984"

20120110

01111101

-Tan perfecta es la correspondencia entre nuestra ciudad y el cielo, que cada cambio de Andria comporta alguna novedad entre las estrellas. Los astrónomos escrutan el cielo con sus telescopios después de cada mudanza que se produce en Andria y señalan la explosión de una nova o el paso del anaranjado al amarillo en un remoto punto del firmamento, la expansión de una nebulosa, la curva de una vuelta de la espiral de la Vía Láctea. Cada cambio implica otros cambios en cadena, tanto en Andria como entre las estrellas: la ciudad y el cielo no permanecen jamás iguales.

Importado de "Las ciudades y el cielo 5", en "Las ciudades invisibles"

01111100

—¡Buenos días! —dijo el principito.
—¡Buenos días! —respondió el comerciante.
Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya
no se sienten ganas de beber.
—¿Por qué vendes eso? —preguntó el principito.
—Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se
ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
—¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
—Lo que cada uno quiere... "
"Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacia
una fuente...

Importado de "El Principito"

20120108

01111011

-Cuando regreses al Poniente, ¿repetirás a tu gente los relatos que me haces a mí?
-Yo hablo, hablo -dice Marco- pero el que me escucha sólo retiene las palabras que espera. Una es la descripción del mundo a la que prestas oídos benévolos, otra la que recorrerá los corrillos de descargadores y gondoleros del canal de mi casa el día de mi regreso, otra la que podría dictar a avanzada edad, si cayera prisionero de piratas genoveses y me pusieran el cepo en la misma celda que a un escritor de novelas de aventuras. Lo que dirige el relato no es la voz: es el oído.

Importado de "Las ciudades invisibles"

20120106

01111010

Pensé: llega un momento de la vida en que de la gente que uno ha conocido son más los muertos que los vivos. Y la mente se niega a aceptar otras fisonomías, otras expresiones: en todas las caras nuevas que encuentra, imprime los viejos moldes, para cada una encuentra una máscara que se le adapta mejor.
(...)
Pensé: tal vez Adelma sea la ciudad a la que uno llega al morir y donde cada uno encuentra a las personas que ha conocido. Es señal de que también yo estoy muerto. Pensé además: es señal de que el más allá no es feliz.

Importado de "Las ciudades y los muertos 2", en "Las ciudades invisibles"

01111001

Después de andar siete días, a través de boscajes, el que va a Baucis no consigue verla y ha llegado. Los finos zancos que se alzan del suelo a gran distancia uno de otro y se pierden entre las nubes, sostienen la ciudad. Se sube por escalerillas. Los habitantes rara vez se muestran en tierra: tienen arriba todo lo necesario y prefieren no bajar. Nada de la ciudad toca el suelo salvo las largas patas de flamenco en que se apoya, y en los días luminosos, una sombra calada y angulosa que se dibuja en el follaje.

Tres hipótesis circulan sobre los habitantes de Baucis: que odian la tierra; que la respetan al punto de evitar todo contacto; que la aman tal como era antes de ellos, y con catalejos y telescopios apuntando hacia abajo no se cansan de pasarle revista, hoja por hoja, piedra por piedra, hormiga por hormiga, contemplando fascinados su propia ausencia.

"Las ciudades y los ojos 3", importado de "Las ciudades invisibles"

20120105

01111000

La vida en la Tierra nunca fue nada bueno. La ciencia se nos adelantó demasiado, con demasiada rapidez, y la gente se extravió en una maraña mecánica, dedicándose como niños a cosas bonitas: artefactos, helicópteros, cohetes; dando importancia a lo que no tenía importancia, preocupándose por las máquinas más que por el modo de dominar las máquinas.
(...)
Aquella manera de vivir fracasó, y se estranguló con sus propias manos.

Importado de "Crónicas Marcianas"

20120104

01110111

Marco entra en una ciudad: ve a alguien que vive en una plaza una vida o un instante que podrían ser suyos; en el lugar de aquel hombre ahora hubiera podido estar él si se hubiese detenido en el tiempo mucho tiempo antes, o bien su mucho tiempo antes, en una encrucijada, en vez de tomar por un camino hubiese tomado por el opuesto y al cabo de una larga vuela hubiera ido a encontrarse en el lugar de aquel hombre en aquella plaza. En adelante, de aquel pasado suyo verdadero o hipotético, él queda excluido; no puede detenerse; debe continuar hasta otra ciudad donde lo espera otro pasado suyo, o algo que quizás había sido un posible futuro y ahora es el presente de algún otro. Los futuros no realizados son sólo ramas del pasado: ramas secas.
-¿Viajas para revivir tu pasado? era en ese momento la pregunta del Kan, que podía también formularse así: ¿Viajas para encontrar tu futuro?
Y la respuesta de Marco:
-El otro lado es un espejo en negativo. El viajero reconoce lo poco que es suyo al descubrir lo mucho que no ha tenido y no tendrá.

Importado de "Las ciudades invisibles"